Mitos contemporáneos y medios de comunicación

apocalipticos e integrados. Mitos contemporáneos y medios de comunicación. La estructura del mito y la civilización de la novela.

Mitos contemporáneos y medios de comunicación

Los personajes de las viñetas ilustradas representarían de acuerdo a algunos investigadores, una versión contemporánea de los héroes mitológicos o folklóricos. Estas imágenes encarnan el ideal de algun segmento de la sociedad. Los personajes estereotipados cuyas aventuras son seguidos por miles de atentos lectores o televidentes pueden generar reacciones significativas que se traducen en avanlanchas de cartas expresando quejas, emociones u opiniones respecto a la vida de los personajes de ficción.

Superman es, un ejemplo paradigmático al respecto. Posee doble identidad: proviene de un planeta desaparecido y a consecuencia de una catástrofe fue ungido con poderes prodigiosos. Pero vive en la tierra bajo la modesta apariencia de un tímido periodista: Clark Kent. Es el difraz de un humillado detrás del cual hay un héroe de poderes ilimitados, lo cual es un tema mítico bastante frecuente.

Podría interpretarse, como sugieren algunos autores, que Superman satisface las nostalgias secretas del hombre moderno que sabiéndose limitado y tal vez frustrado, sueña con una identidad excepcional que lo revele algún día, como un héroe.

La estructura del mito y la civilización de la novela

"Establecida la innegable connotación mitoloógica del personaje, será menester individualizar las estructuras narrativas a través de las cuales el "mito" se ofrece al público cotidiana o semanalmente, Existe, de hecho, una diferencia fundamental entre una figura como la de Superman y las figuras tradicionales de los héroes de la mitología clásica, nórdica o las religiones reveladas.

La imagen religiosa tradicional eral la de un personaje de origen divino o humano, que en la imagen permacía fijado en sus características eternas y en vicisitud irreversible. No se excluía la posibilidad de que existiera, detrás del personaje, además de un conjunto de características, una histórica: pero esta historia estaba ya definida por un desarrollo determinado, y consitutía la fisonomía del personaje en forma definitiva." Eco, Apocalípticos e Integrados.

En efecto, Eco sostiene que una estatua griega bien podía representar a Hércules o una escena de sus trabajos, pero en cualquier caso, Hércules era visto como alguien que había tenido una historia de la cual dependía la divinidad de su figura. La historia era lago que había sucedido. Toda imagen mitológica sagrada podía tener una estructura narrativa, pero esta estructura es cerrada e irreversible. De modo diferente, los personajes de los mass media, surgen de la civilización de la novela.

La tradición romántica se corresponde con una narrativa en que el interés principal del lector se basa en lo imprevisible, la creatividad de la trama es el atractivo central de la historia. Los acontecimientos no han sucedido antes de la narración sino que se espera que sucedan durante esta.

"En la época que nace, el golpe de escena de Edipo, que descubre su culpablidad después de la revelación de Tiresias, 'funciona' sobre el público, no porque sumerja en la sorpresa al auditorio ignorante del mito, sino porque el mecanismo de la 'fábula' según las reglas aristotélicas, ha conseguido hacer una vez más coparticipables de las vicisitiudes, llevando a los espectadores a identificarse con la situación y cn el personaje. En cambio (...) cuando el detective de Poe descubre al culpable del doble asesinato de la calle Morgue (...) asistimos a un efecto escénico cuya imprevisiblidad forma parte de la invención y asume valor estético, dentro del contexto de una nueva poética narrativa" Eco, op. cit.

Esta nueva dimensión, agrega Eco, tiene el precio de una devaluación del valor mítico del personaje. Mientras que el personaje mitológico habrá de encarnar una ley universal en la medida que debe ser en alguna medida previsible el personaje de novela debe ser tan corriente como cualquier de nosotros y deben acontecerle también hechos imprevisibles, como a cualquiera de nosotros.

"El personaje mitológico de los comics se halla actualmente en esta singular situación: debe ser un arquetipo, la suma y compendio de determinadas aspiraciones colectivas, y por lo tanto debe inmovilizarse en una fijeza emblemática que lo haga facilmente reconocible (y eso es lo que ocurre con la figura de Superman); pero por el hecho de ser comercializado en el ámbito de la producción 'novelezca' por un público consumidor de 'novelas' debe estar sometido a un desarrollo que es característico, (...) del personaje de novela"Eco, op. cit.